El reglamento del Título III se aplica a —
Establecimientos públicos (p. ej. entidades privadas que poseen, operan, alquilan o rentan a establecimientos públicos),
Los establecimientos públicos incluyen a más de cinco millones de establecimientos privados, como restaurantes, hoteles, cines, centros de convenciones, tiendas minoristas, centros comerciales, tintorerías, lavamáticas, farmacias, consultorios médicos, hospitales, museos, bibliotecas, parques, zoológicos, parques de diversiones, escuelas privadas, guarderías, balnearios y boliches.
Los establecimientos comerciales son lugares no residenciales, incluidos edificios de oficina, fábricas y bodegas, cuyas operaciones afectan el comercio.
No se aplica a las entidades controladas por organizaciones religiosas, incluidos los lugares de adoración.
No se aplica a los clubes privados, excepto en tanto las instalaciones del club privado sean puestas a disposición de los clientes de un establecimiento público.
No es el reglamento del Título III el que rige a los gobiernos locales y estatales sino el reglamento del Título II del Departamento de Justicia.
Los establecimientos públicos deben —
No se requiere que un establecimiento público proporcione aparatos personales como sillas de rueda; aparatos recetados individualmente (p. ej. anteojos recetados o aparatos audioauxiliares) o servicios de naturaleza personal incluida la asistencia al comer, ir al baño o al vestirse.
Un establecimiento público no puede discriminar a un individuo o entidad debido a la discapacidad conocida de una persona con quien se sabe la entidad o el individuo se asocia.
Los establecimientos comerciales solamente están sujetos al requisito de que las nuevas construcciones y las alteraciones cumplan con las Pautas de accesibilidad de la ADA. Los demás requisitos aplicables a los establecimientos públicos arriba mencionados no se aplican a los establecimientos comerciales.
Las entidades privadas que ofrecen ciertos exámenes o cursos (p. ej. aquellos relacionados con solicitudes, licencias, certificación o cartas credenciales de educación secundaria y postsecundaria y propósitos profesionales o de oficio) deben ofrecerlos en un lugar y de manera accesible u ofrecer soluciones de accesibilidad alternativas.
La Ley para personas con discapacidades ampara ampliamente los derechos civiles de las "personas con discapacidades".
Una persona con discapacidades es alguien —
Entre los ejemplos de discapacidades físicas o mentales están las enfermedades contagiosas y no contagiosas y enfermedades como las discapacidades ortopédicas, visuales, del habla y auditivos; parálisis cerebral, epilepsia, distrofia muscular, esclerosis múltiple, cáncer, enfermedades del corazón, diabetes, retraso mental, enfermedades emocionales, discapacidades de aprendizaje específicas, SIDA (ya sea sintomático o asintomático), tuberculosis, drogadicción y alcoholismo. La homosexualidad y bisexualidad no son discapacidades físicas o mentales según la ADA.
Entre las "actividades vitales primordiales" se encuentran las funciones como el cuidarse uno mismo, las tareas manuales, caminar, ver, escuchar, hablar, respirar, aprender y trabajar.
Las personas que actualmente consumen drogas ilícitas no están amparadas por la ADA cuando se toma una acción por su consumo actual de drogas ilícitas.
Al proporcionar bienes y servicios, un establecimiento público no puede usar requisitos de derecho que excluyan o segreguen a personas con discapacidades, al menos que los requisitos sean necesarios para la operación del establecimiento público.
Fuente: Departamento de Justicia los Estados Unidos, División de Derechos Civiles. http://www.ada.gov/publicat_spanish.htm